Pedro de Felipe del Rey
LA MANIPULACIÓN DE LA BIBLIA (XXXIII)
EL INFIERNO A EXAMEN EN EL NUEVO TESTAMENTO
En las ediciones de la Biblia de Reina-Valera, a partir de 1960, aparece, en el NT, la palabra infierno doce veces. Veamos en la siguiente tabla, columna por columna, cómo se llegó a meter esta palabra en esos doce textos bíblicos. |
1ª |
2ª |
3ª |
4ª |
5ª |
6ª |
7ª |
8ª |
9ª |
10ª |
11ª |
| Referen- cias |
Texto griego |
Vulgata latina |
Biblia Oso |
Cip Valera |
R.Valera |
R.Valera |
R.Valera |
Na-Col |
Bó-Cant |
Jerusalén |
Mt 5:22 |
Gehenna |
Gehenna |
Quemadero |
Quemadero |
Infierno |
Infierno |
Infierno |
Gehenna |
Gehenna |
Gehenna |
Mt 5:29 |
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Mt 5:30 |
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Mt 10:28 |
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Mt 18:9 |
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Mt 23:15 |
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Mt 23:33 |
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Mc 9:43 |
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Gehenna |
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Mc 9:45 |
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Mc 9:47 |
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Lc 12:5 |
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Infiernos |
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Sant 3:6 |
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Infierno |
Infierno |
Infierno |
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Infierno |
Fuego |
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1) En la 1ª columna, vemos las doce referencias bíblicas de los textos que son objeto de este estudio. 2) En la 2ª columna, está la palabra Gehenna, que aparece en todo el NT sólo en esas doce ocasiones según el texto griego. Por tanto, es necesario que veamos qué era la Gehenna para los judíos, incluyendo a Jesús, que es quien menciona esa palabra en las once ocasiones que se halla en esos tres evangelios. Los partidarios de la existencia del Infierno ven, en la Gehenna, “la imagen del infierno”; aunque sólo era un lugar geográfico donde se quemaban las inmundicias de la ciudad de Jerusalén; así lo dicen ellos mismos: “GEHENNA […] Este nombre designa, propiamente, Geennom, el valle de Ennom o Hinnom, sit. al SE. de Jerusalén. En este valle y en el lugar de él, llamado Topheth, los judíos idólatras ofrecían sus hijos en sacrificio a Moloc, degollándolos primero y luego quemándolos. Durante el reinado de Josías se puso fin a esta bárbara costumbre y, con objeto de hacer odioso para siempre aquel infame lugar, se destinó a echar en él las inmundicias de la ciudad y los cadáveres de los animales, y para que no se convirtiese en un foco de corrupción, se quemaba todo esto. A causa de las víctimas que en él habían sido inmoladas, este valle tomó el nombre de géenna toû pyros, en griego la gehenna del fuego, viniendo a ser la imagen del infierno.” (Enciclopedia Universal Ilustrada…, tomo 25, p. 1153). Pero Jesús no usó la palabra geheenna como una imagen del Infierno, sino como una imagen de la destrucción de los incrédulos en el lago de fuego, que es “la muerte seguna” (Apo. 1:1; 20:9; 21:8); como se destruía todo lo que se echaba en la gehenna. 3) En la 3ª columna, vemos que la Biblia Vulgata, a pesar de ser un texto en latín, no usa la palabra “infierno”, que es una palabra latina, sino que conserva la palabra gehenna del texto original griego. 4) En la 4ª columna, se observa que la “Biblia del Oso”, traducida por Casiodoro de Reina, a partir de la Vulgata, pone, en los once textos de los Evangelios, lo que hemos visto que era la gehenna: un “quemadero”, e introduce, en el último texto, la palabra “infierno”. 5) En la 5ª columna, Cipriano de Valera, en su revisión de la Biblia del Oso en 1602, dejó todo como estaba. 6) En la 6ª columna, vemos que, en la Reina-Valera de 1957, ya se ha introducido la palabra “infierno” en todos los pasajes del evangelio de Mateo; en Marcos y Lucas, se deja la gehenna del texto griego; y, en Santiago, se conserva la palabra infierno. 7) En la 7ª columna, está la revisión de la Reina-Valera de 1960. Se ve que, en ella, unificaron todos los pasajes con la palabra infierno. En Google, con el nombre de “Biblia Reina-Valera 1960 – Foros Cristianos Evangélicos”, hay doce páginas donde se explica con todo detalle cómo se hizo esa revisión y quiénes fueron los responsables; entresacamos estas líneas: “El trabajo básico en la revisión fue hecho por un comité editorial de seis personas: Juan Díaz G. (de México), Honorio Espinoza (de Chile), Francisco Estrello (de México), Alfonso Lloreda (de Venezuela), Henry Parra S. (de Colombia) y Alfonso Rodríguez H. (de Cuba). […] El comité editorial estuvo compuesto de dos metodistas, tres presbiterianos y un bautista; pero estos hombres no fueron escogidos por su afiliación denominacional sino porque eran muy competentes en estudios bíblicos. Todos ellos en una u otra oportunidad habían enseñado en seminarios bíblicos; tres eran presidentes de seminarios; tres eran predicadores y oradores muy distinguidos; y uno era un poeta muy conocido en círculos evangélicos.” (p. 5). Cuando se investiga detenidamente los cambios introducidos en esa revisión, se ve que adaptaron la Biblia a sus creencias. En efecto, además de lo ya visto sobre el infierno, quitaron la palabra “sábado” de toda la Biblia; y, en su lugar, pusieron “día de reposo” (que, para ellos, es el domingo). La Iglesia Adventista (que observa el sábado) protestó; entonces arreglaron ese desaguisado poniendo un asterisco en cada cambio, que lleva al pie de la página donde se dice: “Aquí equivale a sábado”. La Iglesia Adventista explicó esto en un pequeño folleto que distribuyó por sus iglesias. En 1 Corintios 16:2, suprimieron, con el mismo fin, la expresión: “en su casa”, que está en el texto griego; etc. Por tanto, la revisión de 1960 fue una manipulación de la Biblia. 8) En la 8ª columna, vemos que la revisión de 1995 deja las cosas igual en esos doce textos. 9) En la 9ª columna, vemos lo que dice la Nácar-Colunga (católica). 10) En la 10ª columna, observamos lo que pone la Bóver-Catera (católica). 11) En la 11ª columna, vemos que la Biblia de Jerusalén (católica) pone en todos los pasajes igual que el texto griego y la Vulgata. Quien quiera profundizar en el tema del “alma”, el “Infierno” y “el más allá”, puede consultar mi libro: El alma humana ¿mortal o inmortal? ¿Qué hay después de la muerte? (En Tres Cantos: Librería Cervantes, donde también está mi libro Jesús de Nazaret (Un personaje histórico). |
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